Editorial Marzo 2014: Gano el FMLN, ¿Y ahora qué?

Gano el FMLN, ¿Y ahora qué?
Marzo es el mes de Rutilio Grande, el mes de Monseñor Romero.  En este mes se realizaron elecciones en las que la imposición y el fraude clamaban a voces en 1972 a los electoreros del PCS para que ya no engañaran al pueblo, para que buscaran el camino y el rumbo.  Pero, esos señores nunca cambiaron su estrategia y, en cambio falsificaron la historia. Dicen que la lucha armada comenzó cuando ellos se arrimaron-de palabra en 1977, y de inicio en 1979-. Llegaron tarde, pero realmente no se fundieron nunca en el sueño liberador de nuestro pueblo. El sueño de ellos era negociar la lucha de liberación por un paquete reformista, convertir la insurgencia en un partido político y meterse en el sistema.  Pueden celebrar respectivamente el 16 de enero de 1992, 1994/1995, y 1994.  Pueden agregar el gane de Mauricio Funes el 9 de marzo del 2009/ cuyos tres primeros años fue una estafa (en los que el FMLN fue cero a la izquierda), y los dos últimos anos de un entendimiento cómplice  entre Mauricio y FMLN: “cúbreme y te cubriré “.
El FMLN es una unidad de apariencias
De las 5 organizaciones del FMLN, que llegaron a firmar la paz conservando su diversidad bajo el manto de la unidad, cuatro de ellas se disolvieron después de los Acuerdos de Paz, siendo la desintegración de las FPL la más   solicita y lacayuna. La única explicación posterior –ni lógica ni objetiva- que uno pudiera darse es la confesión emocionada y publica del ahora presidente Salvador Sánchez Curen: “Shafick Handal es mi maestro” O sea que 13 “anos, no es nada” (dándole el crédito de que anduvo en las  FPL unos 10 años (1973-1983)*. ¡Los 13 años (1964-1977 que anduvo en ANDES tampoco es nada! ¡Uno siempre creyó que Ana María había sido su mentora, y que de Marcial algo había aprendido!
El punto es que cuatro organizaciones se disolvieron, excepto el PCS que siguió  y sigue existiendo orgánicamente con maniobra, imposición y arrogancia en su trato a los que fueron de las FPL. Como siempre, los del PCS son consistentes y perseverantes con su línea revisionista oportunista de derecha. Esta es la que prevaleció, no porque sea la que corresponda a los intereses de las grandes mayorías sino porque la han hecho predominar con zancadillas, maniobras, manipulación contra sus menos amañados compañeros de viaje oportunista.  Algunos viejos dirigentes de las FPL,  cada 1 de abril
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*La organización convertida, que siguió usando el nombre FPL de abril de 1883 hasta su disolución en 1995, fue, esencialmente, otra realidad con otra calidad.
 
se acuerdan nostálgicamente de su oxidada identidad, y se reúnen en algún lugar. Valga decir que de los veteranos y otros ex miembros de las FPL no dudamos de su auténtica identidad y celebración.
Aclaramos que no estamos aludiendo a los firmes seguidores de Marcial que, contra viento y marea, conmemoran su legado histórico y política, cada 12 de abril en el cementerio de Santa Tecla.
El FMLN nunca llego a constituir la unidad del Partido único de la Revolución, ni antes de los Acuerdos, ni en los 90s, ni ahora. El FMLN está copado por la cúpula del PCS, por un lado, y algunos de los ex dirigentes de lo que fueron las FPL.
Es claro que el PCS no va a parar en su propósito de copar las instituciones.  A diferencia del  obstáculo Mauricio Funes, ahora cuentan con la ventaja de que el presidente electo /Sánchez Curen/ tuvo como guía, maestro y mentor a Shafick, que es la luz y guía del revisionismo oportunista  de todos ellos.
Es claro que el PCS no tiene intenciones, planes, pensamiento, acción ni conducta que anuncien la revolución. Los de las FPL tampoco. De los dos no se hace uno que sienta, piense y actué por la Liberación definitiva de nuestro pueblo.  De tal manera, que no es nuestra intención pintar a unos como los malvados y a otros como inocentes palomas, víctimas de los primeros. Desde los intereses de clase, lo fundamental es decir que ni como totalidad ni como grupo de organización, no están interesados ni tienen la voluntad de luchar por los intereses inmediatos ni fundamentales del pueblo.
El FMLN ha tenido la posibilidad histórica y política de mantenerse en el rumbo para derrotar y triunfar, pero desde temprano en 1981 opto por la disyuntiva negociación o intervención, y la resolvió iniciando un proceso continuo de ofertas cada vez más claudicantes. Dos de ellas fueron el Gobierno de Salvación, y el Gobierno de Amplia Participación. Después, fallaron en 1992 con un paquete de reformas, importantes, pero insuficientes: dejaron el problema económico intacto. Tampoco resolvieron la impunidad; al contrario, se cobijaron en ella. De la misma forma, por sus ocupaciones de oportunismo electorero, los del FMLN dejaron solo al pueblo cuando las trasnacionales, la oligarquía y su gobierno le impusieran el proyecto de globalización neoliberal. Por igual razón, los lumpen impusieron a las grandes mayorías una guerra plena de violencia. Allí están las grandes mayorías sufriendo estoicamente las medidas neoliberales y la violencia. Otro tema es si se organizan y luchan contra esos flagelos o si ya son asumidos fatalmente como parte irremediable de la realidad.
Desde 1994 – ¡hace 20 años! ni desde la Asamblea Legislativa, ni desde los Consejos Municipales, ni desde el gobierno de Mauricio Funes le han cumplido al pueblo. Se llenan la boca de promesas, mentiras y alabanzas de los parches. ¡Eso no corresponde a una verdadera organización revolucionaria ¡
El conformismo, el reformismo y la fatalidad son una triada nefasta para los verdaderos intereses inmediatos y fundamentales de las grandes mayorías: “los viejitos, que nunca habían recibido pensión están contentos con sus $50.00”. “Yo, que tengo 3 hijos, con los uniformes, los zapatos y los útiles me ahorro como $160.00”. Además, el vaso de leche y el desayuno. “estoy feliz con la semilla para las siembras”
Esa burda utilización de la propaganda de lo que se da es humillante. Por derecho constitucional las grandes mayorías deben recibir eso y más.
El reformismo para adormecer
El reformismo del Gobierno Revolucionario de 1948 y el de Osorio en 1950 era adormecedor y contrarrevolucionario. Quería cubrir las formas salvajes de la dictadura y continuar con la misma, con otras formas cívico militares. Y la reforma agraria de Molina tenía la misma intención. Y el programa reformista de la Junta Revolucionaria de Gobierno de octubre de 1979, tenía la misma intención. Es decir, que eran reformas para distraer, disuadir del rumbo revolucionario.  Y el proyecto claudicante del FMLN, gestado desde 1981 y lanzado sin obstáculos desde abril de 1983, tenía exactamente la misma intención: vender al pueblo la idea de la paz, disfrazar la firma de acuerdos como el triunfo. El gobierno de Mauricio Funes fue igualmente, un gobierno reformista para adormecer a la gente con aspirinas para las enfermedades terminales.
El actual gobierno electo buscara consolidar el reformismo, se disfrazara de populismo,  se acercara a gobiernos progresistas, eso y más hará. Lo que le permita el imperialismo, sus aliados burgueses y la oligarquía ¡ah! y la fuerza armada. Hará los cambios parches, mínimos, inofensivos para el sistema. Ese gobierno no hará los cambios económicos, políticos, sociales, ideológicos, culturales, ecológicos, de género, etc., etc. que el pueblo, las grandes mayorías, y las minorías necesitan.  Y no los hará, no solo por la guerra sucia de la oligarquía de El salvador, de Centroamérica y de la región, sino que también por sus propias ataduras: sus compromisos, sus intereses económicos, su falta de voluntad, de estrategia y programa realmente revolucionarios.
Es decir, que hay cambios de cambios

    1. Los cambios que son una obligación constitucional o son funciones de las instituciones, como los usuales de los gobiernos burgueses: uniformes, zapatos, vaso de leche, comida, centros de salud, cerrar cárcavas, arreglar las cañerías, etc., etc.
    1. Los cambios más urgentes que el país necesita. Por ejemplo, la reforma fiscal,  quitar la dolarización, desmantelar el proyecto neoliberal, las emancipaciones ecológica, de género, etc.
    1. Los cambios parcialmente a favor de las grandes mayorías, como por ejemplo las liberaciones económica, política, social, jurídica, cultural, etc.

Es decir, que las reformas no son un mal en sí mismas, sino que lo son cuando, como estamos comentando, se usan para distraer, engañar, llevar al pueblo al adormecimiento para que no aspire, para que no luche.
El gobierno electo no tiene antecedentes, ni tiene presentes condiciones de calidad que indiquen que es un gobierno reformista con visión, pensamiento y acción liberadores. A menos que querramos engañarnos con ilusiones o visiones.
Por supuesto, que para la reacción nacional y pare el imperialismo no bastan las promesas y evidencias de obediencia y sumisión hechas por Sánchez Curen en su campana.  De acuerdo con los nuevos tiempos, las clases y grupos dominantes, y cualquiera que sea la administración estadounidense de turno, no se privan de impulsar la lucha de clases, usando todos los medios y formas de lucha, incluyendo los más sanguinarios, para desestabilizar al gobierno reformista que es blanco de sus ataques; para provocarlo a usar formas autoritarias; y, si las condiciones favorecen a las bandas regresivas, para derrocar  al gobierno blanco de los ataques.
El único camino y rumbo
Sin vacilaciones, el único camino es mantener la ofensiva continua y derrotar los planes regresivos de las clases y grupos dominantes, sus partidos, sus grupos de poder, y del imperialismo que los apoye, abierta o solapadamente.
En estas elecciones presidenciales no participamos de las esperanzas de quienes votaron porque creen todavía en ese partido, o de los que votaron así ante la disyuntiva del “mal menor” para que no volviera ARENA.  Tal como ocurrió con el fiasco Mauricio Funes, la vida demostrara que este nuevo gobierno tampoco hará nada espectacular para los intereses inmediatos y fundamentales de las grandes mayorías. No creemos en el milagro de que esa nave FMLN, que echa aguas desde hace más de 30 años, enderece su dirección y rumbo.
Uno quisiera equivocarse en este análisis y que ¡sorpresa de sorpresas! Ese partido y ese gobierno dieran un viraje de 380 grados  hacia la dirección y el rumbo revolucionario y liberador. Pero, eso sería confundir deseos con realidades. Esta divagación es tan inútil como la de ponerse a aconsejar a ARENA para que se porte civilizadamente. O la de dar  consejos al FMLN para que administre mejor la cosa pública con técnicos y profesionales eficientes.
¿Y ahora qué?
Ahora se confirma la necesidad de hacer crecer y desarrollar la organización y la estrategia revolucionaria liberadoras, con condiciones políticas, sociales, ideológicas y culturales que le permitan enfrentar y derrotar las ideologías burguesas y pequeñoburguesas, y al engañador y taimado reformismo.
Lee y distribuye ahora
Tomado de Revista AHROA LIBERACION, pag 2 – 9, Edicion de Marzo del 2014.

http://ahoraliberacionca.wordpress.com/2011/07/20/ediciones-revista-ahora/

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